El pulgón, una plaga en el cultivo de colza, es uno de los problemas más frecuentes y dañinos para los agricultores. Conocer cómo actúa esta plaga es clave para poder combatirla con eficacia y proteger la producción.
Además, en PulverizaDron nos especializamos en erradicar esta plaga del pulgón en colza. ¡No solo eso! Te enseñamos a detectarla a tiempo para evitar pérdidas en tu cosecha.
¿Cómo afecta el pulgón, una plaga, al cultivo de colza?

El pulgón es la plaga más dañina en el cultivo de colza. El color amarillo de sus flores actúa como un potente atrayente para este insecto, que lo utiliza tanto como alimento como para establecer su hábitat y formar colonias.
Esta plaga tiene un desarrollo extremadamente rápido. En pocos días puede reproducirse y multiplicar su población de forma exponencial, lo que incrementa el riesgo para el cultivo en muy poco tiempo.
El pulgón se localiza principalmente en el envés de las hojas, lo que dificulta su control con tratamientos convencionales. Actualmente, la mayoría de productos autorizados son de contacto, lo que complica alcanzar la zona exacta donde se alimenta.
A esto se suma la altura del cultivo de colza, que puede alcanzar hasta 2 metros, dificultando aún más la aplicación eficaz de tratamientos tradicionales.
Cómo eliminar el pulgón en colza de forma eficaz

¡En PulverizaDron tenemos la solución! Aplicamos tratamientos fitosanitarios con drones agrícolas, superando las limitaciones de altura del cultivo. Gracias a la aplicación aérea, el producto llega de forma eficaz al envés de la hoja, donde se encuentra el pulgón.
La acción de las hélices genera un efecto de atomización que permite que el tratamiento penetre en las zonas más difíciles de la planta, mejorando notablemente la eficacia frente a esta plaga.
Además de combatir el pulgón, podemos aplicar nutrientes esenciales como boro y manganeso, e incluso fungicidas para enfermedades como el oídio en colza. Esto permite realizar un tratamiento 3 en 1 en una sola aplicación, optimizando costes y mejorando el rendimiento del cultivo.
Gracias a la tecnología de ultrabajo volumen, es posible reducir hasta un 25% la materia activa por hectárea, logrando un tratamiento más eficiente y sostenible.



