Las babosas y caracoles son una plaga que afecta tu cultivo y que debe tratarse con rapidez, ya que pueden causar graves daños en poco tiempo. En PulverizaDron te explicamos cómo identificarlas y qué soluciones aplicar para proteger tus cultivos.
¿Qué son las babosas y caracoles en cultivos?

Las babosas y caracoles, conocidos técnicamente como limacos, son moluscos herbívoros que actúan principalmente durante la noche, alimentándose de hojas, tallos y brotes tiernos en cultivos leñosos, extensivos y hortícolas.
La principal diferencia entre ambos es que los caracoles cuentan con una concha rígida que los protege, mientras que las babosas poseen un cuerpo blando cubierto por una mucosidad viscosa que les permite desplazarse con facilidad.
Su rápida reproducción y hábitos nocturnos hacen que esta sea una plaga que afecta tu cultivo de forma silenciosa, dificultando su detección en las primeras fases.
Además, es común confundir sus daños con los causados por insectos u orugas, ya que durante el día permanecen ocultos en el suelo o en zonas húmedas de la parcela.
Cómo controlar una plaga que afecta tu cultivo
El control de babosas y caracoles debe realizarse de forma preventiva, ya que cuando la infestación es elevada, estos moluscos pueden desplazarse hacia zonas más altas de las plantas, dificultando su eliminación.
El momento ideal para aplicar tratamientos es antes del invierno y justo después, cuando las condiciones de humedad favorecen su aparición.
Una de las soluciones más eficaces es el uso de cebos granulados, que actúan atrayendo y eliminando la plaga de forma localizada.
Desde PulverizaDron, ofrecemos soluciones avanzadas mediante equipos de aplicación de sólidos, adaptados tanto a la agricultura convencional como ecológica.
Además, puedes conocer más sobre nuestras soluciones de aplicación de fitosanitarios con dron, que permiten un control más preciso de distintas plagas.
Gracias a nuestros drones, es posible cubrir más de 200 hectáreas en una sola jornada, optimizando el tiempo de trabajo y mejorando la eficacia de los tratamientos.
Actuar a tiempo frente a una plaga que afecta tu cultivo es clave para evitar pérdidas y garantizar la salud de tus plantas.



